DE CALVIN COOLIDGE A
BARACK OBAMA.
Por
Alberto Figueras Vidal
17/03/2016
Fragmento
del discurso del Presidente de los Estados Unidos Barack Obama en la Convención
Demócrata de 2004:
“La gente no espera que el gobierno solucione
todos sus problemas. Sin embargo, si sienten, en lo más profundo de su
ser…que…podemos asegurar que cada niño en Estados Unidos tenga una posibilidad
decente para su vida y que las puertas de la oportunidad permanezcan abiertas
para todos”.
(Nota:
Siento mucho que este artículo, haya salido casi 20 días después de la visita a
nuestro país del Presidente Barack Obama, cuestiones ajenas a mi voluntad y cuestiones
económicas me impidieron postearlo a tiempo, no obstante aquí le va. Mil
disculpas.)
El 4 de marzo de 1925 fue investido
como Presidente de los EEUU, el
miembro del Partido Republicano, John Calvin Coolidge (4/julio/1872 – 5/1/1933),
ese evento marcó el inicio de su segundo mandato, como el Trigésimo Presidente
de los Estados Unidos al ganar en las 35º elecciones
presidenciales de la Unión, ganando también en 35 Estados, en Noviembre de 1924.
Tres años después, el 16 de enero de 1928, hace hoy 88 años
y 2 meses, estuvo de visita en la Habana, John Calvin Coolidge, fue una
visita no oficial y ha sido el único Presidente en funciones de sus ejercicios
de los Estados Unidos de América que lo ha hecho hasta hoy, era Presidente de
Cuba en aquel entonces el Sr. Geraldo Machado y Morales.
En ese tiempo nuestro país se encontraba en una situación
realmente compleja, se iniciaban las primeras manifestaciones de la crisis
estructural republicana que vivía el país, tanto económico como política y con
la existencia de un gran desgaste del sistema imperante, el gobierno del tirano
Machado daba pataleo para preservarse en el poder, tratando igual que hoy, de
implementar algunas reformas, que ni siquiera servían como cura al desbalance
existente en casi todas las esferas de la sociedad cubana. La administración
machadista en su agonía, aplicaba diversas acciones represivas contra todos
aquellos que no aprobaran su proyecto y bajo este contexto, el tirano Machado
encontró apoyo del vecino norteamericano, cuando el Presidente Calvin Coolidge
acepto la invitación de visitar la Habana.
El Presidente Calvin Coolidge, con una imagen pública de
ser un «hombre de pocas palabras», enemigo de dar largos discursos y aficionado
a hablar sólo lo necesario e indispensable, apodado de forma célebre por la prensa
estadounidense como "Silent Cal" o «Cal el Silencioso», el 16 de
enero de 1928 al inaugurarse la Sexta Conferencia Panamericana, dio un
discurso, donde expresó con la misma retórica laudatoria machadista, las
supuestas bondades y la excelente situación del país, refiriéndose con un
lenguaje subliminal, a mostrar esta situación, como parte intrínseca de la
política de los propios Estados Unidos y edulcoraba al Presidente cubano y su
camarilla de turno con expresiones como, "…el gobierno y el país se han levantado a una alta y honrosa posición…mediante la genuina expresión de la
opinión pública, …enaltecido en la
administración y el respeto universal…", con estas palabras Coolidge
trató de fortalecer la permanencia de aquella tiranía en el poder.
Pasaron
los años, casi un siglo y dentro de tan solo cinco días se repetirá la historia
con el viaje a Cuba de Barack Hussein Obama II (Honolulu, Hawái
4 de agosto de 1961), el cuadragésimo cuarto y
actual Presidente de los Estados Unidos,
el primer afroamericano nominado a la presidencia por el Partido Demócrata y el
primero en ejercer el cargo presidencial, excepto que no se producirán las
alabanza al gobierno cubano al igual que los tiempos de Cal Coolidge, este
anuncio de visita a La Habana es el máximo escalón registrado hasta ahora en la
normalización de relaciones entre Cuba y Estados Unidos tras décadas de
desencuentro, Obama propició y anunció el pasado 17 de diciembre de 2014 el
restablecimiento de las relaciones diplomáticas con Cuba y con este histórico viaje,
quiere asegurarse que no habrá vuelta atrás en el acercamiento con Cuba, llevar
el mensaje de que está “a favor” del pueblo cubano y a la vez aprovechar al
máximo el tiempo que le queda de mandato para profundizar hasta donde sea
posible el acercamiento bilateral.
Cuba, al igual que en los tiempos de Calvin Coolidge, se
encuentra en una situación realmente compleja y difícil, existe una crisis
estructural de los económico y lo social y con la existencia de un gran
desgaste del sistema político imperante, el gobierno cubano actual, igual da
pataleo para preservarse en el poder, tratando de implementar algunas reformas
con sus famosos lineamientos que hasta hoy a nada conducen, que como antaño, ni
siquiera sirven de cura al desbalance existente en casi todas las esferas de la
sociedad cubana actual. La vetusta y rancia administración del General
Presidente en su desesperación, aplica diversas acciones represivas contra
todos aquellos que vayan en contra de sus intereses y bajo este contexto
lesiona la democracia, el sistema es una dictadura militar donde hay maltrato
en muchos aspectos de derechos humanos, civiles y constitucionales, pero con la
gran diferencia que el tirano de hoy no encontrara apoyo del vecino presidente
norteamericano, cuando visite la Habana. El Presidente norteamericano Barack
Obama en una entrevista en la que recapituló lo obtenido en un año de
relaciones con La Habana dijo: "Si
voy a visitar Cuba, entonces parte del trato es que tenga la oportunidad de
hablar con todo el mundo…He dejado muy claro en mis conversaciones directamente
con el presidente Castro que queremos llegar a aquellos que quieren ampliar el
alcance de, ya sabes, la libertad de expresión en el interior de Cuba",
" …Castro debe acelerar las reformas y hacer esos cambios si quiere los
beneficios plenos de la normalización y que Estados Unidos levante el embargo"
Barack
Obama no es Calvin Coolidge, ha dicho que no le interesa validar el status quo
del gobierno de este país, ha asegurado que hay aspectos fundamentales que
quedan pendientes en la relación con Cuba, los presos políticos, que algunos
fueron liberados y han sido llevado nuevamente a la cárcel y las restricciones
en la libertad de expresión y de prensa. Como dijo Obama: "es el momento para arrojar luz sobre los progresos alcanzados" y "tal vez dar un impulso al gobierno cubano en otra dirección". Es
el Gobierno cubano el que ha paralizado la sociedad cubana a través de
prohibiciones infinitas en espacio y tiempo, no se puede hablar de libertad y
soberanía sin tomar responsabilidad por las consecuencias resultantes de las
decisiones que los líderes de la nación deberían tomar para posibilitar el
progreso de su nación.
No se trata, dijo Obama, "solamente de una nueva mano de pintura en los edificios a lo largo de
mi trayecto". Con relación a Raúl
Castro dijo: “es alguien que ha pasado por muchas etapas y que ha tenido mucho
poder al lado de su hermano, a sus 85 años no es la misma persona que a sus 35.
Es alguien muy comprometido con el régimen, que tiene suspicacia por la
democracia plena y que no es un liberal. Pero veo mucho pragmatismo en él, no
es un ideólogo sino que es similar a los reformistas de China que bajo la
liderazgo de Deng Xiaoping iniciaron un cambio hacia la economía de mercado aún
bajo un partido único"."Creo que será cauteloso acerca de cuán rápido
hará la apertura y reconoce las vulnerabilidades del sistema económico y
político de Cuba. Tratará de impulsar las transformaciones económicas y mejorar
las condiciones de vida de los cubanos sin perder los derechos políticos",
"Creo que Castro reconoce las necesidades de los cambios y parte de las
razones de acercarnos en este preciso momento es su deseo de ayudar a que estos
cambio tengan lugar antes de que él y su hermano desaparezcan".
He escuchado y leído y cito que "en toda su historia, Cuba nunca ha tenido una relación normal con
Estados Unidos y dudo que llegue a tenerla en el futuro predecible"
El
17 de febrero de 2016 se cumplió un año y dos meses del anuncio de una política
de llamada normalización de las relaciones entre Cuba y EEUU, en unos días
vendrá su presidente Barack Obama, ha salido muy bien políticamente con la
apuesta de normalización y no habrá otro tema en todo su legado, que tenga
tanto apoyo dentro de Estados Unidos. Esta normalización es el cambio de mayor
importancia en la Isla y ha consistido en un aumento de visitantes
norteamericanos con el consabido aumento de los ingresos en divisas
principalmente para el Gobierno castrista del Presidente General de Ejército Castro Ruz y de los operadores
extranjeros de instalaciones turísticas, lo cual es hasta ahora es el evento
económico de mayor significación en Cuba en el último año.
Obama
encontrara un país donde la actual situación socio-economía y política continúa
siendo precaria y avanza de prisa y sin pausa hacia la escasez crónica de todo
tipo, de alimentos y de derechos, una situación que afecta a todo el país unido
a la represión, contra todo aquel que ose expresarse o actuar de manera
contraria o que melle algún tentáculo de la maquinaria absolutista,
avasalladora y hostil gubernamental, como pudieran ser la de las palabras de
este escrito, porque no se dan cuenta o no quieren darse cuenta, que criticar no
es censurar, no es morder, sino es hacer uso del ejercicio del criterio propio,
mientras ellos sostienen el mutismo en sus órganos informativos sobre la
represión de actividades sociales contrarias a las ideas del régimen, a esto se
une el éxodo de cubanos de todas las edades, principalmente jóvenes, buscando nuevos
horizontes y ante el temor de que desaparezca la Ley de Ajuste, lo cual no está
lejos de parecerse a un éxodo de refugiados al estilo Europa, todo es una
expresión de que las expectativas de los cubanos sobre el futuro del país no
son alentadoras y se degradan por días.
El
Presidente Barack Obama, por otra parte conocerá de primera mano, del desgobierno
del menor de los Castros, Raúl Modesto Castro Ruz, quien no ha demostrado ser
capaz de crear un clima favorable a los negocios que contribuya a sacar la
economía nacional de su crisis permanente, él está administrando el país como un
campamento militar, como una monarquía absoluta, primitiva y esclavista, llena
la cúpula de poder de medievales generales y vetustos dirigentes del más reacio
linaje comunista ortodoxo, recelosos de un cambio súbito y descontrolado que
los despoje de poder, manteniendo la política de subir o bajar el dedo pulgar
para aprobar o desaprobar y tomar medidas arbitrarias y radicales, a titulo de
Emperador en el Coliseo romano.
Los
cubanos sabemos que urge cambiar la apócrifa mentalidad con conceptualización
de la realidad y desarticular la estructura básica del pensamiento obsoleto y
tautológico, que no permite se entronice la verdad, urge para que los poros de
la justicia supuren la luz que ilumine para afuera pero también para adentro
porque justicia es una sola y no se podrá politizar nunca y eso debe hacerse
saber, la realidad es, que la economía y la política no dan muestras de estar
experimentando mejoras sustanciales, todo en relación con la ineptitud e
irresponsabilidad de los hermanos, agravadas por la incapacidad de implementar
las reformas anunciadas, no solo para beneficio de la población sino para el
propio Gobierno, lo cual es insólito, el país sigue su proceso de deterioro
continuo e irreversible y se ahoga en su lodo pútrido, con su dependencia
permanente de fuentes externas de ayuda, ahora con la posible adición de los
capitalistas de EEUU, y la pérdida adicional de su capital humano en forma de
trabajadores jóvenes profesionales y técnicos, según se puede observar en el
éxodo actual,
Al
llegar a Cuba, Barack Obama no encontrara el panorama de su homólogo Calvin Coolidge,
sino por el contrario, podrá palpar que el mismo jefe del Gobierno cubano le exigirá
el levantamiento de todas las sanciones económicas, la devolución de la base
naval de Guantánamo, la eliminación de la Ley de Ajuste Cubano y el cierre de
las estaciones de Radio y Televisión Martí que transmiten hacia la Isla, por su
parte, cuestión que hasta pudiera parecer lógica. También se ha de esperar que Obama,
como Presidente y Jefe del Gobierno estadounidense ha de adoptar una postura que
busque maximizar a la sociedad civil independiente en Cuba, estimular el
crecimiento del sector de trabajadores por cuenta propia y fomentar y exigir una
mayor tolerancia hacia la disidencia y respeto a los derechos humanos por parte
del gobierno totalitario de Castro, son visiones que a nuestro leal saber y
entender, son irreconciliables y donde los desafíos son inmensos.
Fidel
y Raúl Castro y sus acólitos cercanos, le impusieron a los cubanos y le
sirvieron al mundo su Revolución Rebelde, como un proceso en busca de la
independencia económica del país con relación a EEUU, hoy por ironía de la
historia y después de casi 58 años de sufrir el engendro diabólico castrista de
socialismo para lograr ese objetivo, el futuro de la economía cubana se enlaza hoy
más que nunca con las decisiones que emanen de Washington y de esta visita del
Presidente Barack Obama. La administración norteamericana ha posibilitado que
se comiencen a realizar proyectos conjuntos en todos los ámbitos posibles pero
con un gobierno cubano que no ha logrado solucionar ninguno de los problemas
fundamentales que afronta el país.
Considero
que la recepción a Obama por parte del pueblo cubano será muy calurosa, de gran
afecto y con mucho entusiasmo pues existe la impresión de que el presidente
estadounidense quiere hacer algo bueno para el pueblo cubano, y eso, en alguna
medida puede ayudar a incentivar cierta “apertura”. Obama se encontrara un país
necesitado de luz, inmerso aun
en un llamado "periodo especial",
mantenido en la oscuridad y en la utopía por larga data, donde la corrupción
administrativa en el sector productivo estatal va en aumento con base y causa
en las propias carencia económicas, lo cual corrompe las bases de nuestra
nación y aunque muchos les nieguen la consideración social y se tenga por
muchos como desvergüenza e incapacidad, sigue avanzando. Se encontrará con un
pueblo, al que le es necesario educar a sus ciudadanos para que aprendan a
funcionar, necesitados de rescatar muchos valores sociales y éticos perdidos en
estos años de desacierto y torpeza, a tomar decisiones y responsabilidades para
hacer próspero al país y sacarlo de la miseria y el hambre, a un pueblo necesitado
de crecer para adelantar y lograr cambios efectivos con sentido de urgencia,
con decisiones y una visión estratégica colegiada con el propio pueblo y sus
representantes, que explique los cambios y cómo realizar los mismos, fijando
los objetivos de forma clara y precisa, para reconstruir la nación, lo antes
posible, para ello necesita un gobierno que apoye e incluya a todos sus
ciudadanos y como dijera Martí, "con
todos y para el bien de todos",
sin exclusiones ni opresiones, porque "de
nada servirían la libertad y el derecho, si el derecho y la libertad no se
ejercieran, si todavía tuviera el pensamiento sobre sus espaldas, el látigo de
la censura" .
Esperemos
que Obama hable de cuestiones que contribuyan a un mejor entendimiento y
cooperación entre ambas naciones, hable de las familias separadas y la diáspora
cubana en su país, de la necesidad de que se elimine el "bloqueo"
norteamericano, sin ello, no habrá un desarrollo en la relación bilateral ni
para la propia nación cubana, visto a ojo de corto plazo, esperemos que hable de
la posibilidad de apertura de una gran vía para el desarrollo, de exportaciones
cubanas de productos y servicios, de importación directa, de créditos
financieros, de maquinarias, materiales y materias primas que posibiliten
financiar e invertir en los negocios y hacer avanzar la mediana propiedad
mercantil, junto a los grandes intereses estatales.
También
quedara pendiente hasta qué punto la Administración de Obama podrá implantar
las medidas en el tiempo que le queda, con el Congreso dominado por los
republicanos y con el aumento de la temperatura en las primarias de la campaña
presidencial, en la que los candidatos no han estado escatimando medios. Considero,
que lo más lógico es que exista una continuidad, Barack Obama abrió la puerta y
su próxima visita debe contribuir a fortalecer su actual tendencia. Dentro de
Estados Unidos se está conformando un nuevo consenso sobre la política hacia
Cuba y esa es la tendencia que representa el actual Presidente, pueden pasar
varias cuestiones antes de que termine su mandato y él abandone la Presidencia,
lo cual estoy casi seguro gravitará sobre la sociedad y la opinión pública
estadounidense, así como en la visión que pueda formarse el propio Congreso
norteamericano sobre el tema Cuba y por tanto al mandatario entrante le
corresponderá acatar todo este antecedente impuesto por Obama.
Del
viaje de Barack Obama, esperamos sea un viaje que traiga luz, paz y bendiciones
para los cubanos, para aquellos que lo vivan de primera mano, para aquellos que
puedan estrechar sus manos, porque es un hecho que trascenderá la historia y
por el tiempo transcurrido desde Calvin Coolidge hasta hoy, será como vivir el
paso del Cometa Halley en 1928 y revivirlo en 2016, de Calvin Coolidge a Barack
Obama.
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