jueves, 14 de abril de 2016

DE CALVIN COOLIDGE A BARACK OBAMA.

DE CALVIN COOLIDGE A BARACK OBAMA.
Por Alberto Figueras Vidal
17/03/2016
Fragmento del discurso del Presidente de los Estados Unidos Barack Obama en la Convención Demócrata de 2004:
 “La gente no espera que el gobierno solucione todos sus problemas. Sin embargo, si sienten, en lo más profundo de su ser…que…podemos asegurar que cada niño en Estados Unidos tenga una posibilidad decente para su vida y que las puertas de la oportunidad permanezcan abiertas para todos”.

(Nota: Siento mucho que este artículo, haya salido casi 20 días después de la visita a nuestro país del Presidente Barack Obama, cuestiones ajenas a mi voluntad y cuestiones económicas me impidieron postearlo a tiempo, no obstante aquí le va. Mil disculpas.)

El 4 de marzo de 1925 fue investido como Presidente de los EEUU, el miembro del Partido Republicano, John Calvin Coolidge (4/julio/18725/1/1933), ese evento marcó el inicio de su segundo mandato, como el Trigésimo Presidente de los Estados Unidos al ganar en las 35º elecciones presidenciales de la Unión, ganando también en 35 Estados, en Noviembre de 1924.
Tres años después, el 16 de enero de 1928, hace hoy 88 años y 2 meses, estuvo de visita en la Habana, John Calvin Coolidge, fue una visita no oficial y ha sido el único Presidente en funciones de sus ejercicios de los Estados Unidos de América que lo ha hecho hasta hoy, era Presidente de Cuba en aquel entonces el Sr. Geraldo Machado y Morales.

En ese tiempo nuestro país se encontraba en una situación realmente compleja, se iniciaban las primeras manifestaciones de la crisis estructural republicana que vivía el país, tanto económico como política y con la existencia de un gran desgaste del sistema imperante, el gobierno del tirano Machado daba pataleo para preservarse en el poder, tratando igual que hoy, de implementar algunas reformas, que ni siquiera servían como cura al desbalance existente en casi todas las esferas de la sociedad cubana. La administración machadista en su agonía, aplicaba diversas acciones represivas contra todos aquellos que no aprobaran su proyecto y bajo este contexto, el tirano Machado encontró apoyo del vecino norteamericano, cuando el Presidente Calvin Coolidge acepto la invitación de visitar la Habana.
El Presidente Calvin Coolidge, con una imagen pública de ser un «hombre de pocas palabras», enemigo de dar largos discursos y aficionado a hablar sólo lo necesario e indispensable, apodado de forma célebre por la prensa estadounidense como "Silent Cal" o «Cal el Silencioso», el 16 de enero de 1928 al inaugurarse la Sexta Conferencia Panamericana, dio un discurso, donde expresó con la misma retórica laudatoria machadista, las supuestas bondades y la excelente situación del país, refiriéndose con un lenguaje subliminal, a mostrar esta situación, como parte intrínseca de la política de los propios Estados Unidos y edulcoraba al Presidente cubano y su camarilla de turno con expresiones como, "…el gobierno y el país se han levantado a una alta y honrosa posiciónmediante la genuina expresión de la opinión pública, …enaltecido en la administración y el respeto universal…", con estas palabras Coolidge trató de fortalecer la permanencia de aquella tiranía en el poder.

Pasaron los años, casi un siglo y dentro de tan solo cinco días se repetirá la historia con el viaje a Cuba de Barack Hussein Obama II (Honolulu, Hawái 4 de agosto de 1961), el cuadragésimo cuarto y actual Presidente de los Estados Unidos, el primer afroamericano nominado a la presidencia por el Partido Demócrata y el primero en ejercer el cargo presidencial, excepto que no se producirán las alabanza al gobierno cubano al igual que los tiempos de Cal Coolidge, este anuncio de visita a La Habana es el máximo escalón registrado hasta ahora en la normalización de relaciones entre Cuba y Estados Unidos tras décadas de desencuentro, Obama propició y anunció el pasado 17 de diciembre de 2014 el restablecimiento de las relaciones diplomáticas con Cuba y con este histórico viaje, quiere asegurarse que no habrá vuelta atrás en el acercamiento con Cuba, llevar el mensaje de que está “a favor” del pueblo cubano y a la vez aprovechar al máximo el tiempo que le queda de mandato para profundizar hasta donde sea posible el acercamiento bilateral.

Cuba, al igual que en los tiempos de Calvin Coolidge, se encuentra en una situación realmente compleja y difícil, existe una crisis estructural de los económico y lo social y con la existencia de un gran desgaste del sistema político imperante, el gobierno cubano actual, igual da pataleo para preservarse en el poder, tratando de implementar algunas reformas con sus famosos lineamientos que hasta hoy a nada conducen, que como antaño, ni siquiera sirven de cura al desbalance existente en casi todas las esferas de la sociedad cubana actual. La vetusta y rancia administración del General Presidente en su desesperación, aplica diversas acciones represivas contra todos aquellos que vayan en contra de sus intereses y bajo este contexto lesiona la democracia, el sistema es una dictadura militar donde hay maltrato en muchos aspectos de derechos humanos, civiles y constitucionales, pero con la gran diferencia que el tirano de hoy no encontrara apoyo del vecino presidente norteamericano, cuando visite la Habana. El Presidente norteamericano Barack Obama en una entrevista en la que recapituló lo obtenido en un año de relaciones con La Habana dijo: "Si voy a visitar Cuba, entonces parte del trato es que tenga la oportunidad de hablar con todo el mundo…He dejado muy claro en mis conversaciones directamente con el presidente Castro que queremos llegar a aquellos que quieren ampliar el alcance de, ya sabes, la libertad de expresión en el interior de Cuba", "Castro debe acelerar las reformas y hacer esos cambios si quiere los beneficios plenos de la normalización y que Estados Unidos levante el embargo"

Barack Obama no es Calvin Coolidge, ha dicho que no le interesa validar el status quo del gobierno de este país, ha asegurado que hay aspectos fundamentales que quedan pendientes en la relación con Cuba, los presos políticos, que algunos fueron liberados y han sido llevado nuevamente a la cárcel y las restricciones en la libertad de expresión y de prensa. Como dijo Obama: "es el momento para arrojar luz sobre los progresos alcanzados" y "tal vez dar un impulso al gobierno cubano en otra dirección". Es el Gobierno cubano el que ha paralizado la sociedad cubana a través de prohibiciones infinitas en espacio y tiempo, no se puede hablar de libertad y soberanía sin tomar responsabilidad por las consecuencias resultantes de las decisiones que los líderes de la nación deberían tomar para posibilitar el progreso de su nación.

No se trata, dijo Obama, "solamente de una nueva mano de pintura en los edificios a lo largo de mi trayecto". Con relación a Raúl Castro dijo: “es alguien que ha pasado por muchas etapas y que ha tenido mucho poder al lado de su hermano, a sus 85 años no es la misma persona que a sus 35. Es alguien muy comprometido con el régimen, que tiene suspicacia por la democracia plena y que no es un liberal. Pero veo mucho pragmatismo en él, no es un ideólogo sino que es similar a los reformistas de China que bajo la liderazgo de Deng Xiaoping iniciaron un cambio hacia la economía de mercado aún bajo un partido único"."Creo que será cauteloso acerca de cuán rápido hará la apertura y reconoce las vulnerabilidades del sistema económico y político de Cuba. Tratará de impulsar las transformaciones económicas y mejorar las condiciones de vida de los cubanos sin perder los derechos políticos", "Creo que Castro reconoce las necesidades de los cambios y parte de las razones de acercarnos en este preciso momento es su deseo de ayudar a que estos cambio tengan lugar antes de que él y su hermano desaparezcan".

He escuchado y leído y cito que "en toda su historia, Cuba nunca ha tenido una relación normal con Estados Unidos y dudo que llegue a tenerla en el futuro predecible"

El 17 de febrero de 2016 se cumplió un año y dos meses del anuncio de una política de llamada normalización de las relaciones entre Cuba y EEUU, en unos días vendrá su presidente Barack Obama, ha salido muy bien políticamente con la apuesta de normalización y no habrá otro tema en todo su legado, que tenga tanto apoyo dentro de Estados Unidos. Esta normalización es el cambio de mayor importancia en la Isla y ha consistido en un aumento de visitantes norteamericanos con el consabido aumento de los ingresos en divisas principalmente para el Gobierno castrista del Presidente General de Ejército Castro Ruz y de los operadores extranjeros de instalaciones turísticas, lo cual es hasta ahora es el evento económico de mayor significación en Cuba en el último año.

Obama encontrara un país donde la actual situación socio-economía y política continúa siendo precaria y avanza de prisa y sin pausa hacia la escasez crónica de todo tipo, de alimentos y de derechos, una situación que afecta a todo el país unido a la represión, contra todo aquel que ose expresarse o actuar de manera contraria o que melle algún tentáculo de la maquinaria absolutista, avasalladora y hostil gubernamental, como pudieran ser la de las palabras de este escrito, porque no se dan cuenta o no quieren darse cuenta, que criticar no es censurar, no es morder, sino es hacer uso del ejercicio del criterio propio, mientras ellos sostienen el mutismo en sus órganos informativos sobre la represión de actividades sociales contrarias a las ideas del régimen, a esto se une el éxodo de cubanos de todas las edades, principalmente jóvenes, buscando nuevos horizontes y ante el temor de que desaparezca la Ley de Ajuste, lo cual no está lejos de parecerse a un éxodo de refugiados al estilo Europa, todo es una expresión de que las expectativas de los cubanos sobre el futuro del país no son alentadoras y se degradan por días.

El Presidente Barack Obama, por otra parte conocerá de primera mano, del desgobierno del menor de los Castros, Raúl Modesto Castro Ruz, quien no ha demostrado ser capaz de crear un clima favorable a los negocios que contribuya a sacar la economía nacional de su crisis permanente, él está administrando el país como un campamento militar, como una monarquía absoluta, primitiva y esclavista, llena la cúpula de poder de medievales generales y vetustos dirigentes del más reacio linaje comunista ortodoxo, recelosos de un cambio súbito y descontrolado que los despoje de poder, manteniendo la política de subir o bajar el dedo pulgar para aprobar o desaprobar y tomar medidas arbitrarias y radicales, a titulo de Emperador en el Coliseo romano.

Los cubanos sabemos que urge cambiar la apócrifa mentalidad con conceptualización de la realidad y desarticular la estructura básica del pensamiento obsoleto y tautológico, que no permite se entronice la verdad, urge para que los poros de la justicia supuren la luz que ilumine para afuera pero también para adentro porque justicia es una sola y no se podrá politizar nunca y eso debe hacerse saber, la realidad es, que la economía y la política no dan muestras de estar experimentando mejoras sustanciales, todo en relación con la ineptitud e irresponsabilidad de los hermanos, agravadas por la incapacidad de implementar las reformas anunciadas, no solo para beneficio de la población sino para el propio Gobierno, lo cual es insólito, el país sigue su proceso de deterioro continuo e irreversible y se ahoga en su lodo pútrido, con su dependencia permanente de fuentes externas de ayuda, ahora con la posible adición de los capitalistas de EEUU, y la pérdida adicional de su capital humano en forma de trabajadores jóvenes profesionales y técnicos, según se puede observar en el éxodo actual,

Al llegar a Cuba, Barack Obama no encontrara el panorama de su homólogo Calvin Coolidge, sino por el contrario, podrá palpar que el mismo jefe del Gobierno cubano le exigirá el levantamiento de todas las sanciones económicas, la devolución de la base naval de Guantánamo, la eliminación de la Ley de Ajuste Cubano y el cierre de las estaciones de Radio y Televisión Martí que transmiten hacia la Isla, por su parte, cuestión que hasta pudiera parecer lógica. También se ha de esperar que Obama, como Presidente y Jefe del Gobierno estadounidense ha de adoptar una postura que busque maximizar a la sociedad civil independiente en Cuba, estimular el crecimiento del sector de trabajadores por cuenta propia y fomentar y exigir una mayor tolerancia hacia la disidencia y respeto a los derechos humanos por parte del gobierno totalitario de Castro, son visiones que a nuestro leal saber y entender, son irreconciliables y donde los desafíos son inmensos.

Fidel y Raúl Castro y sus acólitos cercanos, le impusieron a los cubanos y le sirvieron al mundo su Revolución Rebelde, como un proceso en busca de la independencia económica del país con relación a EEUU, hoy por ironía de la historia y después de casi 58 años de sufrir el engendro diabólico castrista de socialismo para lograr ese objetivo, el futuro de la economía cubana se enlaza hoy más que nunca con las decisiones que emanen de Washington y de esta visita del Presidente Barack Obama. La administración norteamericana ha posibilitado que se comiencen a realizar proyectos conjuntos en todos los ámbitos posibles pero con un gobierno cubano que no ha logrado solucionar ninguno de los problemas fundamentales que afronta el país.

Considero que la recepción a Obama por parte del pueblo cubano será muy calurosa, de gran afecto y con mucho entusiasmo pues existe la impresión de que el presidente estadounidense quiere hacer algo bueno para el pueblo cubano, y eso, en alguna medida puede ayudar a incentivar cierta “apertura”. Obama se encontrara un país necesitado de luz, inmerso aun en un llamado "periodo especial", mantenido en la oscuridad y en la utopía por larga data, donde la corrupción administrativa en el sector productivo estatal va en aumento con base y causa en las propias carencia económicas, lo cual corrompe las bases de nuestra nación y aunque muchos les nieguen la consideración social y se tenga por muchos como desvergüenza e incapacidad, sigue avanzando. Se encontrará con un pueblo, al que le es necesario educar a sus ciudadanos para que aprendan a funcionar, necesitados de rescatar muchos valores sociales y éticos perdidos en estos años de desacierto y torpeza, a tomar decisiones y responsabilidades para hacer próspero al país y sacarlo de la miseria y el hambre, a un pueblo necesitado de crecer para adelantar y lograr cambios efectivos con sentido de urgencia, con decisiones y una visión estratégica colegiada con el propio pueblo y sus representantes, que explique los cambios y cómo realizar los mismos, fijando los objetivos de forma clara y precisa, para reconstruir la nación, lo antes posible, para ello necesita un gobierno que apoye e incluya a todos sus ciudadanos y como dijera Martí, "con todos y para el bien de todos", sin exclusiones ni opresiones, porque "de nada servirían la libertad y el derecho, si el derecho y la libertad no se ejercieran, si todavía tuviera el pensamiento sobre sus espaldas, el látigo de la censura" .

Esperemos que Obama hable de cuestiones que contribuyan a un mejor entendimiento y cooperación entre ambas naciones, hable de las familias separadas y la diáspora cubana en su país, de la necesidad de que se elimine el "bloqueo" norteamericano, sin ello, no habrá un desarrollo en la relación bilateral ni para la propia nación cubana, visto a ojo de corto plazo, esperemos que hable de la posibilidad de apertura de una gran vía para el desarrollo, de exportaciones cubanas de productos y servicios, de importación directa, de créditos financieros, de maquinarias, materiales y materias primas que posibiliten financiar e invertir en los negocios y hacer avanzar la mediana propiedad mercantil, junto a los grandes intereses estatales.
También quedara pendiente hasta qué punto la Administración de Obama podrá implantar las medidas en el tiempo que le queda, con el Congreso dominado por los republicanos y con el aumento de la temperatura en las primarias de la campaña presidencial, en la que los candidatos no han estado escatimando medios. Considero, que lo más lógico es que exista una continuidad, Barack Obama abrió la puerta y su próxima visita debe contribuir a fortalecer su actual tendencia. Dentro de Estados Unidos se está conformando un nuevo consenso sobre la política hacia Cuba y esa es la tendencia que representa el actual Presidente, pueden pasar varias cuestiones antes de que termine su mandato y él abandone la Presidencia, lo cual estoy casi seguro gravitará sobre la sociedad y la opinión pública estadounidense, así como en la visión que pueda formarse el propio Congreso norteamericano sobre el tema Cuba y por tanto al mandatario entrante le corresponderá acatar todo este antecedente impuesto por Obama.


Del viaje de Barack Obama, esperamos sea un viaje que traiga luz, paz y bendiciones para los cubanos, para aquellos que lo vivan de primera mano, para aquellos que puedan estrechar sus manos, porque es un hecho que trascenderá la historia y por el tiempo transcurrido desde Calvin Coolidge hasta hoy, será como vivir el paso del Cometa Halley en 1928 y revivirlo en 2016, de Calvin Coolidge a Barack Obama. 

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